El anillo, que había estado perdido durante años, fue un regalo del
orfebre Karl Berthold para Hitler y tiene un valor estimado de entre
75.000 y 100.000 dólares.
La ostentosa joya tiene un diseño de una esvástica formada por rubíes
sobre una montura de plata, ya que prácticamente no queda nada del baño
de oro con el que estaba cubierto.
Junto al anillo, será subastado un globo terráqueo plateado, que guarda
el anillo, en el que también está grabada una esvástica, montado sobre
una peana de madera..
La casa de subastas asegura que posee documentos que demuestran que el
anillo es auténtico. En esos documentos se indica que fue recuperado por
un soldado estadounidense del sótano inundado de un edificio en Múnich
al final de la Segunda Guerra Mundial.