En las profundidades del desierto mexicano yacía oculto uno de los descubrimientos geológicos más impresionantes del siglo XXI. La Cueva de los Cristales, ubicada en la mina de Naica en Chihuahua, México, representa una verdadera maravilla del mundo subterráneo. Descubierta de manera accidental durante excavaciones mineras a 300 metros de profundidad, este laberinto de piedra alberga gigantescas formaciones de selenita que alcanzan dimensiones nunca antes vistas en el planeta, con vigas de cristal que llegan a medir hasta 12 metros de largo.
